| Todos
estamos locos. Pero cuando digo todos es todos. Desde la primera
hasta la última persona de este planeta. Luego cada uno
elige en qué locura prefiere creer. Porque hay gente
que dice que los que siempre sonríen y quieren ser felices
y confían en sí mismos y en los demás,
están mal de la cabeza, son unos ignorantes, unos inocentes. |
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Pero
luego, hay otras personas que encuentran muy razonable que
alguien lleve un arma en su coche, en su bolso, en su casa,
por si acaso...
Desde el momento en que nos sentimos pequeños, limitados,
solos; desde el momento en que sólo conocemos una faceta
de la realidad y nos creemos que es la única, desde
ese momento, estamos locos, porque entendemos la vida desde
una única manera, muchas veces irreconciliable con
la de los que nos rodean.
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| Por
eso, cuando uno sale un poco de sí mismo, se distancia
de su forma de ver las cosas, y ve que los demás forman
también parte de un mismo puzzle, uno se siente menos
pequeño, menos limitado, menos solo. Uno siente que podría
ser cualquier otro en cualquier otro momento. |
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