| Saturno
va a pasarse un tiempecito dando largos paseos por el signo de Cáncer.
Podría decirse que cuando a Saturno le mandan pasar una temporada
en Cáncer es como si a un amante del frío y la nieve
de Finlandia le destinasen a Santo Domingo. Para cabrearse, ¿no
creéis?... pues el caso es que Saturno, de por sí,
ya es un planeta un poquito cabreado. Así es que, en este
caso no es que esté cabreado; directamente echa humo.
Puestos
al tanto de la situación toca decir que los más afectados
por este temporal son los signos de Cáncer
y Capricornio (en general, cualquier persona que
tenga en alguno de estos signos importantes emplazamientos astrológicos:
Luna, Ascendente, conjunciones planetarias significativas, etc...).
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Durante
este periodo, Saturno va a comenzar a trabajar haciendo aflorar
vuestros miedos, inseguridades y sentimientos de infravaloración.
Es posible que se os remuevan temas de la infancia, ya que Saturno
es experto en sacar a la superficie aquellos sentimientos tempranos
en los que, de niños, empezamos a asimilar, de uno u
otro modo, que no éramos lo suficientemente guapos, buenos
y valiosos como para que papá y mamá nos quisieran.
Más allá de la infancia, |
| con
el transcurrir del tiempo, hay momentos en los que las heridas
de nuestra autoestima, aún sin cicatrizar, vuelven a
doler de forma tan real como entonces. Pareciera que no tienen
pasado, mas esconden la memoria de un tiempo anterior; de pequeñas
o grandes experiencias que nos fueron confirmando, erróneamente,
que no dábamos la talla. Saturno representa la sombra
y el eco de esa pequeñez, de aquellos miedos, de nuestra
sutil vulnerabilidad al rechazo, y también de la culpa
que asumimos por no creernos dignos de ser amados. |
¡Menuda
tela! ¿no?... ¡A ver cómo le quito hierro al
asunto!... En fin, supongo que se trata simplemente de dar una señal
de aviso a Capricornio-Cáncer (especialmente a este último).
Os recomiendo estar atentos, ya que es un periodo idóneo
para la reflexión, incluso la soledad y el recogimiento interior.
Me
gustaría indicaros algunas fechas claves dentro de este periodo,
ya que el “paseíto” de nuestro amigo va a durar
hasta Julio del 2005. Para que podáis situaros mejor, os
adelanto las fechas más conflictivas (o, mejor dicho, aquellas
en las que podréis reconocer con mayor facilidad los sentimientos
descritos):
-
Cáncer (nacidos del 22 de Junio al 2 Julio):
de Octubre del 2003 a Mayo del 2004.
- Cáncer (nacidos del 3 de Julio al 13 de
Julio): de Junio del 2004 a mediados de Julio del 2004.
-
Cáncer (del 14 de Julio al 22 de Julio):
de mediados de Julio del 2004 a Julio del 2005.
Sí,
es cierto, los Cáncer del último periodo son los que
se llevan la peor parte, mientras que los de en medio lo van a vivir
de forma mucho más liviana. ¿Por qué ocurre
esto?: Imaginaos al signo de Cáncer como si fuera un segmento
dividido en treinta partes iguales que corresponden a los días
del mes en que cumplen años todos los Cáncer. Pues
bien, Saturno empieza a recorrer el segmento, a paso tranquilo y
reposado, como es su estilo. En Noviembre del 2004, cuando parece
estar apunto de finalizar su recorrido para entrar en un nuevo signo
(Leo), decide que no; que se vuelve para atrás, desandando
parte del camino recorrido. En concreto, da marcha atrás
aproximadamente las últimas diez partes del segmento (es
decir, los últimos diez días de cumpleaños
de los Cáncer) y finalmente, las vuelve a recorrer hasta
que da por finalizada su visita a Cáncer. Así pues,
entre idas y venidas, Saturno le da tres vueltas bien dadas a todos
aquellos Cáncer que cumplen años en la parte final
del signo. ¡Cosas de la retrogradación planetaria!
(Sobra decir que los planetas no van por ahí dando marcha
atrás como los cangrejos; pero, así nos entendemos
para empezar...).
En
definitiva chicos: puede no ser un periodo de rositas para vosotros,
pero no os quepa duda de que la finalidad de esta “removida”
es que esas viejas heridas vayan sanando a un nivel cada vez más
profundo. Al final, el don de Saturno nos lleva a recuperar la confianza
perdida en nosotros mismos y la posibilidad de volver a querer y,
sobre todo, a dejarnos querer.
Trucos
mágicos: paciencia, interiorización y miles de cariñitos.
Nada de culpabilizaros más, ni de coger la vara para seguir
con los castigos. Si no nos quisieron como necesitábamos,
qué le vamos a hacer. Por algo habrá sido como haya
sido. Pero, el amor y el respeto hacia uno mismo siempre están
en nuestra mano. Desde ahí siempre podemos colmar la copa.
Saturno en Cáncer sólo intenta recordárnoslo.
Así que... Suavidad y dulzura.
Hasta
la próxima.
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