Ana:
Interesada en los paralelismos entre la espiritualidad y la física,
acerca lo científico al mundo del día a día.
Sección
1 - Introducción.
El
cielo, la atmósfera de la Tierra, el privilegio del único
planeta habitado conocido. No importa en qué parte de la Tierra
nos encontremos, todos tenemos el mismo cielo en común.
Sus colores varían desde todas las tonalidades del azulo,
el blanco, rosa, verde, anaranjados, violeta... Su imagen es tan
variada que nunca se repite dos veces.
Las manifestaciones de color del cielo se deben fundamentalmente
a la interacción de la luz del sol con la atmósfera.
La luz del sol es blanca, también llamada policromática
(es la suma de todos los colores del arco iris), y la atmósfera
contiene una cierta cantidad de humedad, normalmente pequeña,
así como partículas de polvo y ceniza.
La interacción entre la luz policromática del sol y
la atmósfera, con sus partículas en suspensión,
es suficiente para regalarnos un cielo lleno de color.