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La
dirección natural de un proceso (la dirección hacia
el desorden) sirve para definir la dirección natural del
flujo del tiempo. Los procesos naturales pueden ser utilizados para
determinar el sentido natural del flujo del tiempo.
Imaginemos
que vemos una película en que hay una caja con un conjunto
de moléculas estable: todas a la misma temperatura, moviéndose
aleatoriamente en el interior de la caja y, a medida que pasa el
tiempo, vemos cómo se colocan todas en el mismo lado de la
caja.

Figura (2)
Todos
sabríamos que la película se ha pasado hacia atrás.
La
naturaleza define el sentido de la "flecha del tiempo"
por la tendencia hacia el desorden en sistemas de muchos objetos.
Que sea un sistema de muchos objetos es importante, porque el comportamiento
de un sistema de pocos objetos no permite establecer si el tiempo
aumenta o disminuye.
Por
ejemplo, pongamos que estamos viendo una película de un sistema
de dos cuerpos: un satélite girando en torno a la Tierra
en un determinado sentido. En realidad, no tenemos capacidad de
decir si lo que vemos es lo que está realmente sucediendo,
o es una película tomada cuando el satélite se movía
en sentido opuesto y la están proyectando hacia atrás.
La
tendencia hacia el desorden es un efecto estadístico que
opera sólo en sistemas en los que hay un número suficiente
de objetos, donde se ve claramente una distinción entre orden
y desorden.
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