| Otro
de los problemas que pueden hacer su aparición en esta época,
se relaciona con el aparato digestivo y más concretamente
con nuestro hígado, esa factoría maravillosa que limpia
nuestra sangre, almacena y procesa para su posterior eliminación
todo lo que pueda hacernos daño, y conserva lo que nos beneficia,
para usarlo cuando es necesario claro!.
En
general, durante el verano somos bastante permisivos con lo que
comemos y lo que bebemos y en ocasiones podemos llegar a abusar
de ambas situaciones, y vamos sobrecargando un poquito más
de la cuenta nuestro hígado que, por otra parte, también
es el encargado de manejar de manera correcta nuestras emociones,
y ya sabemos que les pasa a éstas cuando ocurre algo que
no nos gusta ¿verdad? Efectivamente, sí, se disparan
y nos enfadamos o nos ponemos tristes, etc. etc., ayudando a presionar
aún más a este órgano tan sensible.
Mi
consejo, para prevenir e incluso paliar estas situaciones, es llevar
una alimentación un poco más ordenada no
abusando de alcohol y otros excitantes, fritos, dulces, harinas
blancas, azúcares refinados, comidas “basura”
y otros alimentos ya preparados y manipulados; intentar decir adiós
al tabaco o reducir su consumo, etc. etc. Por ejemplo, un ayuno
en esta época puede ser muy interesante.
Por
otra parte tenemos la ayuda inestimable de las sustancias
amargas, grandes aliadas de nuestro hígado y que
están presentes en plantas como el boldo, la alcachofa, el
cardo mariano, el diente de león, el romero, la achicoria,
etc.

Boldo |

Achicoria |
Estoy
segura de que si sumamos ambas cosas, nuestro hígado nos
lo va a agradecer muchísimo. Pero no olvidemos darle un respiro
a nuestras emociones y seamos un poco más tolerantes con
nosotros mismos, dedicándonos un poquito de tiempo para disfrutar,
relajarnos y divertirnos.
|